Showing posts with label Karina Mellace. Show all posts
Showing posts with label Karina Mellace. Show all posts

Thursday, August 15, 2013

La dimensión fenomenológica del paisaje *

*Extracto del texto: La percepción del paisaje urbano, de Ana Ma. Moya Pellitero.

Les acerco el texto que comentamos en clase, para releer con detenimiento.

La ciudad es una entidad dinámica, compleja, sometida a parámetros espacio-temporales, a imperativos culturales, económicos y sociales. La ciudad es una construcción material y, a la vez, es un “evento mental”, reconocida por la experiencia sensorial dentro de esos mismos parámetros espacio-temporales. Martin Heidegger denomina al individuo Dasein, “ser-ahí”; es, pues, el sujeto “ser-en-el–mundo” y siempre “ser-en-el–tiempo”, comprometido con su entorno, influido por esas coordenadas espacio-temporales, involucrado en ese espacio geográfico, histórico y cultural.
La conciencia permite adquirir conocimiento de uno mismo y reconocer la propia respuesta al entorno cercano. La ciudad reúne todas las múltiples experiencias observables, producto de esa experiencia individual, que enriquecen cualitativamente su conocimiento. El estudio de experiencias sensoriales individuales permite una reflexión fenomenológica sobre determinados espacios urbanos en diferentes entornos culturales y momentos históricos específicos. Estos individuos han empleado distintos métodos de representación y reproducción para transmitir un instante percibido, descubierto mentalmente a través de la observación. Es entonces cuando la mente selecciona una información visual, la aísla, la organiza, la interpreta y la representa.
La ciudad adquiere una dimensión fenomenológica cuando existe una relación mental del individuo con su entorno. Norberg-Schulz, desarrolla una teoría del entorno construido bajo el punto de vista de Husserl y Heidegger. El entorno construido y natural que habitamos constituye una parte integral del Lebenswelt,  “el mundo de vida” descrito como “el mundo espacio-temporal de las cosas tal y como las sabemos experimentables en nuestra vida, más allá de que de hecho sean experimentadas”.
La experiencia lisa y llana en la que se da “el mundo de la vida” es el fundamento de todo conocimiento objetivo. Dicho conocimiento se fundamenta, en el mundo de los sentidos, de la intuición y de la apariencia sensible. El estudio del “mundo de la vida” requiere de una intuición experimental “sensible”, puesto que todo aquello que se presenta como algo concreto, que posee corporeidad, también posee una propiedad psíquica o propiedades espirituales. Entonces “el mundo de la vida” reúne lo experimentado, lo recordado, lo intuido y toda forma de inducción, de lo posiblemente perceptible, con el potencial de ser recordado.  Es decir, engloba el mundo de todas las realidades conocidas y desconocidas. El “mundo de la vida” circundante es un “río heraclíteo” que es meramente subjetivo y aparentemente inaprensible. No está definido por cómo es la realidad, sus propiedades, sus relaciones, su estructura, o sus leyes internas, sino que es un mundo “subjetivo-relativo” y, a la vez, múltiple.
En este “mundo de vida” la realidad se ve, se palpa, se huele, se oye y, consecuentemente, se multiplican los modos de su representación sensible, que permiten comunicar aspectos diferentes y distintivos de la realidad.
El Genius Loci (Genio del Lugar) es una interacción entre el entorno tanto urbano como natural y la vida humana. La manifestación aparente de esta interacción es la existencia de una identidad tanto de demarcación como de carácter. Por lo tanto, el lugar se transforma en la manifestación concreta del Lebenswelt,  “el mundo de vida”. Para Norberg-Schulz existe una experiencia del entorno construido que no es ni objetiva ni subjetiva y, por lo tanto, no es posible establecer una separación entre el cuerpo y su conciencia. De ésta manera, sería inadecuado considerar una psicología de la percepción que separe el Lebenswelt entre sujeto y objeto, una separación que ha sido, desde siempre, establecida en el dualismo de la filosofía cartesiana. En opinión de Norberg-Schulz el mundo cualitativo ha caído víctima de la cuantificación “que nos distancia de significados profundos de nuestras experiencias cotidianas”.
El entorno urbano y natural, entendido como esa relación entre lo objetivo y lo subjetivo, bajo un punto de vista fenomenológico, también lo encontramos en el trabajo del geógrafo cultural y orientalista Augustin Berque. Para él, el entorno no es un objeto físico, sino una relación existencial; la relación que establece una sociedad con éste. En su trabajo remarca la ambivalencia del ecoumène, que él introduce y define como la relación de los seres humanos con la tierra que habitan. Berque destaca la ambivalencia del ecoumène[1] porque tiene a la vez, una naturaleza física, entendida como entrono y una naturaleza fenomenal, entendida como paisaje. Su significado depende de lo físico y fenomenal, lo ecológico y simbólico, la factual y sensible. El entorno es entonces, simultáneamente, significación, percepción, sensación, orientación y sentido afectivo, como “relación”.
El filósofo japonés Tetsurò Watsuji, crea el neologismo fûdosei. El vocablo japonés fûdo está compuesto por los ideogramas “viento” y “tierra”. Para Watsuji, este vocablo abarca un área semántica muy amplia, desde características climáticas, geológicas o topográficas, hasta la fertilidad del suelo y la configuración del paisaje. Este término fûdosei no solamente define el estudio de la naturaleza, sino, de acuerdo con la antropología del paisaje, representa la unión íntima entre el clima y la cultura. En esta relación entre el medio ambiente y la vida humana existe un vínculo vivencial que denota el estar dentro de un clima y sentirlo. En este sentido todo aquello que adquiere forma través de la cultura no es simplemente un mero entorno físico sino la expresión existencial del sujeto humano influido por el clima y su entorno. Watsuji reflexiona sobre el concepto de espacialidad y lo compara con el concepto de temporalidad, definido por Heidegger. Para Watsuji, ambos conceptos definen la estructura existencial del sujeto. Puesto que Heidegger confiere al Dasein, “ser-ahí”; una estructura dual en la vida humana, a la vez individual y social, es precisamente esta existencia humana en su dualidad la que para Watsuji revela una temporalidad inseparable de la espacialidad y, consecuentemente, la historicidad se muestra inseparable de la ambientalidad. En este sentido el fûdosei expresa la fenomenología del paisaje, en su doble aspecto, individual y social, donde geografía e historia, paisaje y cultura están conectados, y en el que la temporalidad y espacialidad son inseparables. Fûdosei representa la dimensión espacial de la conexión de una sociedad con su entorno determinada por la ambientalidad, como también su dimensión temporal definida por la historicidad. Los estilos de vida y construcción propios de un territorio reflejan una integración y comprensión del ser humano en su estructura dual, dentro del clima y del paisaje. Y no sólo los estilos de vida, sino también la literatura, el arte, la religión, las costumbres, en una palabra, en todas las expresiones de la vida humana.
Berque, traduce el término fûdosei en médiance, el cual tiene un carácter “trayectivo”, porque se desarrolla en un tiempo histórico y en un espacio geográfico particular y, a la vez, no trata solo de lo objetivo del entorno, o sólo de lo subjetivo, sino de su relación. En condiciones geográficas, históricas y culturales específicas, una sociedad se puede relacionar con su entorno transformándolo en paisaje. Por lo tanto el paisaje está impregnado de médiance e historicidad, dependiendo de su específica localización geográfica, en un cierto período histórico y en una cultura particular. Para conocer dicho paisaje no es suficiente cómo los elementos del entorno están ordenados morfológicamente, ni centrarse solamente en cómo la fisiología de la percepción funciona. Esencialmente, su comprensión proviene de la relación de ambos, y de conocer las condiciones culturales, sociales e históricas que modelan esa relación.




[1] Ecoumene deriva de las expresión griega oikoumené gé, la parte de la tierra habitada. Es la huella y el molde del ser humano en la tierra, la relación ontológica-geográfica. 

Saturday, June 22, 2013

Midiendo la montaña

El proyecto del Caminito del Rey (en varios aspectos se emparenta conceptualmente con el proyecto que estamos desarrollando en el curso) plantea en su desarrollo y en su memoria algunas preguntas que podrían guiarnos en esta etapa:

“ El lugar presenta especial  interés para una reflexión sobre la intervención humana en la naturaleza, y sobre cómo se manifiesta la huella de lo humano, en un espacio que mantiene el carácter indómito de la naturaleza primigenia, que es su principal atractivo”



¿Cómo  vincularnos con la dimensión y la escala de la montaña, del mar, del cielo o del acantilado?



“El nudo conceptual a resolver: ¿cómo intervenir en un lugar de características tan extraordinarias donde la voluntad del hombre se manifiesta como ausencia?”
El proyecto se convierte en una manera de mirar.




 “El camino adquiere una personalidad propia que le permite distanciarse como objeto, como instrumento de una medición poética de la montaña y la naturaleza tectónica, de forma que, más que algo que nos permite estar allí, se convierte en algo que es de allí”




El camino se acopla y mide una línea horizontal de la montaña en un intento por comprenderla, como si fuera un enorme instrumento que, sin llegar a tocarla, reproduce sus movimientos.
Su papel es el de devolver el sentido de las relaciones del hombre con la naturaleza.



¿Cuál es la relación entre naturaleza y proyecto?
¿Cómo permitir el disfrute de este espacio y el aprecio de las relaciones que en él se producen? 
¿Cómo disfrutar de una relación con un espacio natural de especial significación y atractivo?




¿Cómo intervenir en un lugar en el que nadie lo ha hecho antes?

Thursday, June 20, 2013

IDENTIDAD Y TERRITORIO

“Pensamos que la identidad de una persona necesita el soporte de un sentido del territorio” Alison & Peter Smithson. “The Shift”.






Parece necesario volver a fijar la atención sobre la identidad, sobre todo si está referida a un sentido del territorio. La identidad adquiere aquí un signo opuesto a aquel que sugiere un sentido simétrico –lo idéntico/identificado- para referir a la marca de lo individual (lo singular). Hay un motivo por el que este enfoque nos parece pertinente para analizar la noción de equilibrio: esa marca de lo individual supone una determinación, una localización específica, capaz de anclar un sujeto al sitio a través de “un sentido del territorio”. Hablamos de definir un campo, de adquirir una cualidad específica dentro del cada vez más asfixiante efecto de la indiferencia universal.




Al mismo tiempo, esa localización se lleva adelante mediante la desnuda irrupción del sitio (“una pieza de territorio sin tocar”) que conserva  -y supera- la marca de lo universal.
Una pieza de territorio sin tocar que viene a desbordar el campo de trabajo, pero abriendo una brecha en el interior de la obra. No es una difusión de límites referida al tamaño o al carácter del borde, es una intrusión que trae lo inmenso –inmensurable- a su interior.






El territorio sin tocar es expansivo, está cargado de cualidad, excede a la intervención arquitectónica y la vuelve territorial.  El desborde en el campo de la acción recuerda a los volcanes, los geysers, los manantiales, es decir todos aquellos momentos en que lo local –una determinada porción de territorio- reconoce la aparición de lo global, la abrupta develación de una muda red de relaciones subterráneas, de dimensiones indeterminadas, que enlazan insospechadamente a diferentes puntos del planeta.  


Sin embargo, toda la naturalidad presente en la figura del Territorio sin tocar no es menos artificial –en cuanto construcción, proyecto, representación- que la de aquello que parece tener status de  obra de arquitectura.


Tuesday, May 14, 2013

Escalas (3 de 3)


Se definirán tres escalas de estudio e intervención para el ejercicio:

* Territorial

Observación y Reflexión 
Es la escala que permite el acercamiento al problema del territorio y debe aproximarnos a escenarios reales. Esta aproximación tiene como objetivo conseguir una primera comprensión del ámbito de estudio, comportamientos de los diferentes actores, necesidades de programa territorial, ocupación de territorios y entendimiento del paisaje, etc. que lo configuran.
Se buscará el abordaje sensible de sustratos/capas de estudio y variables territoriales.  (Actores, problemática y potencialidad del lugar) Elaboración de maqueta/mapeo personal del ámbito de trabajo.
Esto nos dará la posibilidad de hacer una interpretación del paisaje como “insumo” personal.

¿Cuáles son las cualidades esenciales del lugar y del tema propuesto?

     *  Estratégica

La escala intermedia del estudio parte de una mirada crítica de la realidad y de la definición de una posición frente a ella.  Tiene como objetivo definir las estrategias proyectuales y de emplazamiento.  Estas deberán apoyarse en una nueva forma de entender e interactuar de manera sensible y sostenible con el paisaje y la población.

Desarrollo de propuesta huella territorial. La modificación fructífera del ambiente radica en acciones de re-emplazar, volver a emplazar, re-ubicarse en sí mismos y en el mundo.  Es un acto consciente, una intención guiada en pos del mejoramiento de la calidad del lugar.


  *  Arquitectónica

La micro escala implica estrecho acercamiento al proyecto arquitectónico de mediana escala que potencie el lugar del cual resulta.  Cada intervención deberá estar dotada de un enfoque específico del sitio –ligado a la estrategia proyectual-, programa, espacialidad y materialidad; además de estar fuertemente arraigada al territorio/paisaje, de tal manera que ambas, intervención y territorio, sean indesligables.

Por lo tanto,  “el proyecto” no implica  idear metodológicamente una solución sino que preferimos recostarnos sobre un desarrollo del proyecto fundamentado en empaparse de la necesidad a resolver, entendiendo su origen, comprendiendo el entorno donde satisfacer sus requerimientos y desde estas lecturas o “principios” conformar en cuerpo y espíritu la propuesta en consecuencia.

A lo largo del curso iremos desarrolando y haciendo foco en cada una de ellas.

El jueves que viene trabajaremos en un esquicio en clase.

Traigan el todo el material anterior, y vengan preparados para trabajar en el taller.
(Calcos, hojas, fotos aéreas y del lugar, lápices, tinta, etc).
Traer también el programa impreso.


Ver Arquitectura y Paisaje (1 de 3)


Tuesday, April 30, 2013

ALGUNOS OBJETIVOS DEL CAMINO PROPUESTO (2 de 3)


Entendemos que son fundamentos profundos de la producción proyectual:

La lectura e interpretación contextual (registrando, relevando de modo sensible y desde la mirada subjetiva)
La institución de universos formales/simbólicos/metafóricos propios (verosímiles pero basados en una imaginación creadora y en la observación)
La expresión manifiesta de su tiempo consecuente a los puntos anteriores

Objetivos temáticos:

1 - Relevamiento sensible del territorio
Reflexión sobre el quehacer proyectual y sobre la generación de las ideas.
Estudios previos e intereses personales mediante soportes diferenciados (procesos personales de cada estudiante). Desarrollo de la autocrítica e identificación de fortalezas personales.
Autorreflexión acerca del aprendizaje y caudal personal.
Representación de lo percibido – observado - estudiado.

Implica comprender a la representación como una forma de volver a presentar aquello sobre lo que se posó el interés proyectual. Volver a presentar aquello que se intuye, que se imagina -aun no del todo dentro del campo disciplinar- y que nuestro marco de aproximación implica ir develando lo intuido/imaginado hacia la representación (de sí) en el ámbito disciplinar.

Asumimos su imprecisión haciendo referencia a validaciones subjetivas aportadas por la sensibilidad de cada uno, en sucesivas lecturas-elaboraciones que incluyen el territorio y la cultura.

2 - Estrategia Proyectual 
Estudio de sustratos-capas territoriales.
Identificación de problemas y potencialidades del sitio.
Detección a partir de mapeos, situaciones potenciales de intervención territorial.
Profundización en un problema específico y su relación con otras variables para definir una Estrategia Proyectual potencial en un particular ámbito de trabajo.
Articulación de las ideas y presentación de una estrategia.
Estudio crítico.
Toma de posición en la exposición y sustento de las ideas. Argumentación.

Si en el comienzo el trabajo se articula en torno a los datos de la lectura subjetiva –reveladores de especificidades necesarias para la definición de la idea– la etapa siguiente tendrá por eje el desarrollo y la concreción del fundamento conceptual de la misma.


3 - Ocupación y establecimiento de relaciones en el lugar
Articulación del espacio, programa, materialidad y estructura.
Intervención en el territorio  mediante un proyecto que cuente con una estrategia proyectual clara, un programa arquitectónico y espacios complejos, que tenga una naturaleza material y estructural y que surja como consecuencia del desarrollo de las etapas de exploración anteriores, de sus relaciones con el entorno y las preexistencias.

Representación de las ideas de proyecto.
Presentación de un trayecto proyectual / Síntesis, argumentación y sustentación de la propuesta.
Visión crítica del trabajo realizado.
Desarrollo de criterios de intervención y pertinencia.
Capacidad de Sustentación y exposición de una propuesta proyectual.

4 - Bitácora 
Se trabajará constantemente con un cuaderno de bitácora donde el estudiante llevará en forma cronológica el registro de las reflexiones que sean parte de su indagación personal.

Podrá ser una aproximación en parte metafórica, o un itinerario de aventura en el cual cada paso implica una nueva mirada tanto de lo recorrido como del camino por delante..

ARQUITECTURA Y PAISAJE (1 de 3)


El desarrollo del ejercicio en el paisaje abordará tres tópicos ineludibles:

A- Las lecturas sobre el territorio (Paisaje y medio ambiente: urbano, suburbano, natural) implican oportunidades de reconocimiento del ámbito de la intervención y posibilitan el desarrollo del lenguaje como herramienta proyectual con la cual materializar aquella apropiación, para operar en el de una manera personal, y son las que permiten estrechar lazos de identidad y pertenencia, por lo que sostenemos que vale la pena retomarlos como fuente del proyecto arquitectónico, entendiendo que esta apropiación es fundamental para la gestación de una mirada personal.
Tratando la cuestión de los auténticos regionalismos, la inclusión de las técnicas tradicionales y centenarias re significadas como embrión de un lenguaje tectónico donde sea posible atisbar una cierta “arquitectura argentina”.
Entendiendo el respeto a las tradiciones, como un modo de dotar a la propuesta de sustento material y poético.

El proyecto bajo esa perspectiva es como un mundo simbólico, con sus propios imperios de la imaginación, sus propias regiones mentales y sus propios paisajes internos”.

¿Cómo es la arquitectura propia de Puerto Pirámides, de Península Valdés, de nuestra Patagonia? 

¿Qué debería condensar, cómo debería surgir y constituirse? con qué materiales? con qué técnicas?


B- El entendimiento del desarrollo proyectual a través de lo que podríamos llamar “Estrategias de Intervención y de Proyecto”.

C- El reconocimiento del programa arquitectónico: La articulación compleja de secuencias espaciales. Articulación volumétrica. Interioridad  y exterioridad.
El espacio: manejo de la luz, la materia y la  forma.   
Concepción integral del espacio, el uso, la estructura y la materialidad.

EL TERRITORIO
La propuesta será trabajar para establecer vínculos con el territorio y la temporalidad de los paisajes tanto culturales como físicos.
Para ello se investigarán los recursos naturales y las redes del territorio, así como las dinámicas territoriales. Los vínculos con su medio natural, los modos de relación entre lo urbano y lo natural, además del entendimiento de las capas temporales-territoriales. 

El territorio para el trabajo, se sitúa en las proximidades de Puerto Pirámides, Departamento de Viedma, en la Península Valdés.
Geográficamente la Península se caracteriza por la presencia de altos acantilados, con extensas restingas, playas arenosas y de canto rodado. Pequeñas bahías y numerosos islotes.
Cuenta con colonias de fauna autóctona (lobos marinos, temporada de avistaje de ballenas) y nuclea una serie de actividades deportivas, turísticas y documentalistas.

Primeramente se detectan, se descubren estos elementos. Más tarde se opera sobre ellos. De este modo la propuesta hace visible, explicita cualidades latentes, dotándolas de nuevo significado.

Thursday, May 31, 2012

Artesanía de pensamiento


Juvenal Baracco (Parte 1)Artesanía de pensamiento. from artificcion on Vimeo.

Los invito a ver esta entrevista al arquitecto peruano Juvenal Baracco, cuyo pensamiento ya hemos compartido en posteos anteriores.
Juvenal desempeña la docencia desde hace muchos años en su propia Cátedra en la ciudad de Lima, y explica el enfoque pedagógico y la filosofía con la cual se trabaja en su taller.

Karina Mellace

Monday, May 28, 2012

In-novación


El material: lenguaje e innovación.

Por último y no menos importante el factor tecnológico y de innovación que posibilita la particular materialidad.

La inmutabilidad no es una cualidad de las cosas. Todo cambia. El tiempo impone un devenir dentro del que también trascurre la transformación de las tecnologías: sus ciclos de gestación, vigencia y caducidad; la supervivencia de la tradición y el aporte de la innovación.
El concepto de innovación define con precisión ese momento particular del proceso de transformación de los medios. A diferencia de lo novedoso, lo innovado se instala socialmente por su eficiencia; apela a la idea de aporte. Y como vimos puede ser pensado también en función de una lectura de sustentabilidad cultural, de plurifuncionalidad, flexibilidad, etc..

La innovación, concebida como aporte, no se enfrenta con la tradición. No ve la resolución de problemas enmarcada en la lucha del futuro contra el pasado, sino que propone una continuidad, donde es la síntesis de ambos lo que produce y reproduce la cadena de las transformaciones. (del Mármol)

Tal vez el desafío consista en desarrollar este aspecto con el mismo concepto a partir del cual hemos abordado el proyecto como unidad.  
En ese sentido, sirvan de ejemplo la mirada de arquitectos como el paraguayo Solano Benítez cuya actitud y estrategia proyectual se caracteriza por la reinvención tecnológica, derivación, integración y el ingenio.

 


O del arquitecto colombiano Simón Vélez, que reinterpretando la tradición constructiva y de lenguaje, propuso con la guadua (una especie particular de caña disponible en su país) un sistema mixto que permite la utilización de un recurso natural, económico y accesible, en combinación con cemento. Reivindicando un material de uso popular y obteniendo a través de la innovación tecnológica una estructura resistente (Resistencia flexo-compresión, propiedades antisísmicas) y con potentes posibilidades plásticas.




Inevitable es reflexionar sobre las posibilidades del tipo de estructura que posibilita el acero. Los esqueletos aéreos. La participación de un vacío activo (opuesto a la masa compacta). La integración dinámica del espacio como material de base. El armazón mínimo. El Efecto atmosférico: la particularidad de la sombra “inmaterial”. En como la sombra hace a su movilidad mágica.

La estructura trata del establecimiento del orden del espacio. Construye el espacio. Y este orden del espacio está desde el primer momento en la génesis de cualquier proyecto. Como el esqueleto en el cuerpo humano.
La organización “constructiva” centrada en la proporción y en la rítmica.
La serie, especie de paradigma extenso, formado por diferencias y semejanzas.
La progresión, que es lo que desbarata la arbitrariedad.
   


Sin confundir el criterio de esta profundización. No hay pasado en limpio. Lo que ocurre en bambalinas es la obra.
Como explica Peter Greenaway de sus películas: solo dejo de trabajar sobre ellas. No son el resultado del proceso sino el proceso mismo en estado de reposo y encuentra sentido en la manifestación de un pensamiento. 

Karina Mellace

Co-incidencia


El programa arquitectónico

Es vital la relectura e interpretación del programa arquitectónico, como parte de esa vocación pero sin someternos a un rígido listado de metros cuadrados, sino utilizándolo, incorporándolo como un componente más, que nos permita repensar las maneras de habitar. Que nos permita también innovar y cualificar los espacios dentro de una compleja trama que ya hemos propuesto. Imaginando estrechos vínculos entre la comunidad de Campana y la comunidad educativa. Proponiendo espacios de la escala apropiada para que ese vínculo sea posible. Con diferente escala de aproximación en la que propongamos relación Campana-Comunidad Educativa. Costanera–Río-ciudad. Y luego relaciones propias del funcionamiento interno, dentro de la complejidad de escalas de uso que el ejercicio propone.

Juvenal Baracco arquitecto peruano contemporáneo, quien se  formó en una época en que en los talleres se practicaba el movimiento moderno, realiza una crítica al mismo: “Este tiene un gran defecto: ser víctima del programa. En esa arquitectura el programa es el principio de todo. Cuando en realidad el principio  de todo está en la cabeza del arquitecto. La hiper utilización de la arquitectura es un pretexto para estar vacío por dentro. Llegó un momento en que me encontré con que las fórmulas de la arquitectura moderna no eran suficientes para resolver ciertas cosas. La función cambia pero la forma queda. Yo creo que básicamente el arquitecto es un creador de cultura y el uso es una cosa absolutamente temporal porque todos los usos cambian con el tiempo. Basta con que se cambie el usuario. Entonces ¿por qué empezar por ahí?

Y es que germinalmente, estos espacios, con sus escalas, sus vinculaciones, sus ritmos, sus secuencias, sus continuidades y discontinuidades, ya fueron propuestos en los estudios de maquetas y de plantas 1:500 y 1:2000. Ahora debemos ser todavía más específicos.

Podemos hablar de co-incidencia de fuentes. De un lugar privilegiado donde se decanta una experiencia personal y un saber más general. Donde la propuesta no reproduce un contenido previo. Crea contenido.

Co-incidencia de factores programáticos que resultan vitales ya que estamos pensando en una institución educativa: como la participación, la receptividad, la difusión, la integración, apelando a la arquitectura como instrumento de transformación. En ese sentido el espacio público propuesto tendrá un rol sustantivo.
Pensemos como ejemplo en los trabajos de Giancarlo Mazzanti y sus intervenciones en Medellín.

Karina Mellace

Pro-vocaciones


La forma o actividad práctica es la voluntad, productora de acciones.
Con la forma teórica el hombre comprende las cosas: con la práctica las cambia. Con una se apropia del universo con la otra lo crea.
Es impensable una voluntad independiente del conocer. La voluntad ciega no es voluntad. La voluntad tiene ojos.

Nos hemos permitido una “visión intuitiva”. Entendida como aquella posibilidad de desarrollar un espíritu fruto del lugar, de sus habitantes, de su entorno. De entenderlo en su absoluta completitud, esto es entero en su marco ampliamente contextual. Comprendiendo la profunda influencia que el suelo ejerce. Una arquitectura con raíces: arraigada a nuestro ser y sentir.
Hablamos de “Imprecisas alquimias” donde la imprecisión hace referencia a positivas validaciones subjetivas aportadas por la sensibilidad de cada uno de ustedes.

Es el momento de que extendamos las manos para ejecutar en grande aquellos movimientos que antes realizamos en pequeño.
Escoger es querer: querer esto y no querer lo otro.
Todo conocimiento por abstracto que sea, puede ser guía de actos prácticos.
“El límite a partir del cual una cosa empieza a venir a presencia”.

Tenemos un sin número de preguntas cuyas respuestas debemos develar aún.
Hemos de algún modo intentado descifrar el mundo a través de nuestros ojos, para rehacerlo. ¿Cómo rehacerlo sin descifrarlo?
El desciframiento parte de la situación más difícil, que no es tanto la latencia  sino su continuidad. Una lectura del mundo en términos seriales, asociativos, homológicos, es decir poéticos.
Como vimos el dibujo y las maquetas asumen toda su potencia: construyen conocimiento gráfico, nos permite indagar, comunicar y en última instancia, nos brindan la posibilidad de apropiarnos de un pensamiento gráfico proyectual en el cual debemos mantener la coherencia del discurso además de la pertinencia disciplinar de la propuesta.

Y debemos tomar decisiones que permitan convenientemente esa continuidad. Instancias que nos permitan hablar siempre con mayor profundidad de lo mismo.
La conveniencia entendida como vecindad conceptual. Son convenientes las cosas que, acercándose una a otra, se unen: sus bordes se tocan, sus franjas se mezclan, la extremidad de una traza el principio de la otra. Así se comunica el movimiento, las influencias y las pasiones, lo mismo que las propiedades.
La conveniencia es una semejanza ligada al espacio en la forma de “paso a paso”. Pertenece al orden de la conjunción y del ajuste.
Por el encadenamiento de la semejanza y del espacio, por la fuerza de esta conveniencia que avecina lo semejante y asimila lo cercano, se conforma un todo coherente. Hay en esta emulación algo del reflejo y del espejo.
¿Dónde está la realidad y dónde la imagen proyectada?

Un idioma se define mejor por lo que obliga a decir que por lo que impide decir.
En este sentido, es fundamental aquello que cada uno de ustedes está obligado a decir.

El movimiento, la transformación, los ritmos, las secuencias, no son fines en sí, sino instrumentos que sirven para dar respuesta a un conjunto de motivaciones conceptuales. Existen en función de un pensamiento. Son funcionales al mismo.
Es desde esa realidad anterior a la obra – la realidad significativa de la palabra, la realidad perceptiva del paisaje – que entendemos y apreciamos la transformación que el proyecto propone.

Si en el comienzo el trabajo se articuló en torno a los datos de la percepción – reveladores de especificidades necesarias para la definición de la idea – esta etapa tendrá por eje el desarrollo y la concreción del fundamento conceptual de la misma.

En el acto creativo, se pasa de la intención a la realización a través de una cadena de decisiones. Paul Valéry habla de un “drama” interior. De una serie de aventuras y de agitaciones. 
La diferencia entre lo que se había proyectado realizar y lo que finalmente resulta es lo que Marcel Duchamp llama “coeficiente de arte”. Sin que pretendamos realizar tal medición, si aspiramos a que sea lo más fiel posible.

El tipo de artista poseído por las musas, el inspirado que no sabe lo que dice pues habla por boca de seres superiores, se diluye ante el artista investigador que trabaja con ostinato rigore (Leonardo)
Tenemos una intención: tender hacia y debemos hacerlo con inteligencia y voluntad.

Debemos dar respuesta a llamados, a provocaciones, de vacíos por llenar. Son esas pro-vocaciones las que permitieron que surjan luego las vocaciones.
La vocación no surge solamente cuando se descubre en uno mismo ciertos poderes sino cuando se detecta en el mundo un vacío que es preciso llenar… sin provocación no hay vocación (Dufrenne).
Y cada uno ya ha enunciado esa vocación. 

Karina Mellace

Sunday, May 20, 2012

Itinerarios


En tanto modo de pensamiento el dibujo no es solo un medio de expresión sino también de intelección y porsupuesto no es el único.
“Para saber es preciso imaginar” afirma George Didi-Huberman.
Para saber es preciso dibujar.


 Leonardo. Sus extraordinarios estudios anatómicos constituyen un ejemplo de investigación e indagación gráfica y científica. Un tipo de dibujo que posibilita indagar la realidad visible en términos exactos y directos.


Pero el tipo de dibujo de indagación, reflexión y exploración al que nos referimos dista mucho de ser una representación objetiva y universal.
Un dibujo en este sentido no es sino un instrumento de polémica, siempre un panorama personal, nunca una descripción de la verdad absoluta. Dibujar es entonces una manera de operar sobre la realidad.

John Berger es considerado uno de los escritores y críticos de arte más influyentes y originales de los últimos tiempos. Una faceta de su trabajo mucho menos conocida es la de pintor y dibujante. Nos ilustra con sus ideas y reflexiones sobre las dificultades que entraña el dibujo, donde la mirada hacia el arte se confunde con la propia experiencia vital:

Yves Berger . Dibujo del natural


Jhon Berger - Dibujo de un rinoceronte de la cueva Chauvet


La actividad más profunda de todas es la de dibujar. Y la que más te exige. Es cuando dibujo cuando me lamento de las semanas, los años, quizás, que he desaprovechado.

Casi todos los artistas pueden dibujar cuando descubren algo. Pero dibujar a fin de descubrir, ese es un proceso divino; es encontrar el efecto y la causa. La fuerza del color no es nada comparada a la fuerza de la línea; que expone y demuestra lo tangible con mayor definición que la propia vista frente al objeto en cuestión. Dibujar es conocer con la mano. De la mente del artista, vía el lápiz o la pluma, sale una prueba de que el mundo es sólido, material. Pero esta prueba nunca resulta conocida. Un gran dibujo –aunque solo sea de unas formas que hemos visto miles de veces antes- es como el mapa de una isla recién descubierta; frente a un dibujo, los cinco sentidos se convierten en agrimensores.


 
Leonardo da Vinci - Estudio de manos
Y cuanto de quien dibuja se traslada al dibujo! No dejo de sorprenderme al poder reconocer dibujos que realicé hace muchísmo tiempo.  Hasta puedo recordar el momento exacto en que fueron realizados muchos de ellos.

 

Reima Pietila             Yves Berger .  Bosque



Todos los grandes dibujos se hacen de memoria, añade Berger. Por eso lleva tanto tiempo aprender. Si el dibujo fuera una mera transcripción, una especie de guión, unos cuantos años bastarían para enseñarlo. Incluso cuando tienes el modelo delante dibujas de memoria. El modelo sirve de recordatorio. Pero no es un recordatorio de un estereotipo que te sabes de memoria; tampoco de algo que recuerdas conscientemente. El modelo te recuerda unas experiencias que solo puedes formular y, por consiguiente, recordar dibujando.  Y esas experiencias se añaden a la suma total de tu consciencia del mundo tangible, tridimensional, estructural.



       Jhon Berger - Tres peces

                                        Reima Pietila

Una página en blanco de un cuaderno de dibujo es una página vacía. Hagamos una marca en ella, y los bordes de la página dejarán de ser simplemente el lugar por el que se cortó el papel; se habrán convertido en los límites de un microcosmos. Hagamos dos marcas con diferente grado de presión en el papel, y la blancura dejará de ser blancura para convertirse en un espacio tridimensional opaco, que puede hacerse menos opaco y más transparente con cada nueva marca. Ese microcosmos contiene la potencialidad de todas las proporciones que  hayas percibido o sentido. Ese espacio contiene la potencialidad de todas las formas, los planos inclinados, los huecos, los puntos de contacto, o los pasajes de separación que hayas visto o tocado. Y no se para ahí. Pues tras hacer unas marcas más, habrá aire, habrá presión y, por consiguiente, masa y peso. Y esta extensión se llenará entonces con la potencialidad de todos los grados de dureza, de maleabilidad, de movimiento, de actividad o pasividad en los que hayas hundido la cabeza o contra los que te la hayas golpeado. Y de entre todas esas potencialidades, has de escoger, en unos minutos, como la naturaleza a lo largo de milenios, las que corresponden.





                                                                                      A. Aalto - Munich

                                           Reima Pietila




Dibujar es ese movimiento continuo, ese constante  avanzar y retroceder, entrar y salir. Dejarse transportar también implica que tenemos que adaptarnos a la corriente. Sumergirnos en el momento adecuado, respirar cuando corresponde y volver a sumergirnos.  


  
Aalto. Escuela Superior Politécnica en Otaniemi. Las trazos iniciales indicadas con estas imágenes, hipotizan de manera clara aquellas formas que serán adoptadas en el proyecto final. Ejemplo de un proceso ideativo en el que se manifiesta a través de un dibujo pastoso con superposiciones gráficas necesarias para la reflexión del proyectista.
La refiguración es pregnante y capaz de evocar todo un mundo.





 
 Michelucci. Chiesa di S. Giovanni Battista a Firenze. Este apunte que posee un indudable valor artístico está cargado de sugerencias y densas indicaciones plásticas, que permiten prefigurar de manera inequívoca las connotaciones formales del entero organismo, tal como es en realidad. Condensa en unas pocas líneas la complejidad de la obra arquitectónica.




El dibujo entendido bajo esta lumbre constituye asimismo un precioso registro del pensamiento proyectual: su itinerario.  Posibilita rastrear el trayecto y las peripecias que recorrió cada trazo, cada línea hasta encontrar su ubicación precisa, su peso exacto, su materialidad.
No hablamos de un dibujo para los ojos, antes bien de su sentido visceral donde el peso y la colocación del material tienen un mensaje propio.
 
Esta construcción, tal vez permita establecer nuevas relaciones, filiaciones y analogías entre los distintos rastros y huellas para explorar tanto lo que está estratificado y consolidado  mediante los discursos anteriores como así también lo que permanece inexplorado.
Estas travesías entre tantas otras posibles, solo podrán validarse después de ser recorridas. Pero además, cada itinerario propondrá seguramente una nueva organización de sentido y sugerirá nuevas rutas a explorar.

 “El explorador, como aprendiz, no sabe qué territorios ni qué aventuras encontrará en su viaje. Aún tiene que descubrir montañas, desiertos y manantiales, y padecer fiebre, hambre y otras aventuras. Finalmente, cuando regrese de su viaje, poseerá un conocimiento, ganado con mucho esfuerzo, del país que atravesó. Entonces, y sólo entonces, podrá trazar un mapa de la región. Dar el mapa a otros es dar los resultados de una experiencia, no la experiencia gracias a la cual el mapa fue trazado”. Dewey, John “The Child and the Curriculum”.

 Arq. Karina Mellace