Tuesday, May 21, 2019

NOS MIRAMOS NOSOTROS

Este lunes expusimos todos los niveles en el taller. Todos trabajando en La Plata/Ensenada. Distintas estrategias de acercamiento al territorio, distintas miradas de los estudiantes, un ámbito que nos abarca a todos...





Saturday, May 11, 2019

ENTREVISTAS a MARIO GONZALEZ y MARCELO PEDEMONTE

Como parte de mi trabajo final para la carrera de Especialización en Docencia Universitaria, realicé un trabajo sobre como desarrollábamos la génesis proyectual en nuestra cátedra. Parte de esos textos ya fueron publicados en la Revista Área 24 -La Esencia-. Ahora comparto con uds. otro tramo de ese trabajo, que consistió en sendas entrevistas a Mario Gonzalez y a Marcelo Pedemonte. Si bien fueron realizadas con mucho tiempo de distancia y en distintos ámbitos, es sorprendente la sintonía que se da en sus respuestas, con distintos modos de encararlas y hasta uno podría decir casi complementarias. Tanto que uno podría intercalar algunas respuestas y pensar que estamos haciendo una charla de a tres. Espero las disfruten tanto, como yo al realizarlas...
Jorge


En el tercer año de mi carrera de arquitecto, comencé a cursar Arquitectura en la cátedra del Arq. Mario González y a partir de ahí cambio mi manera de mirar y sentir la arquitectura, ya nada iba a ser igual en mi formación. Y a partir del año 2006, el Arq. Marcelo Pedemonte se hace cargo del taller que antes había estado a cargo del Arq. Mario González. Yo hacía un año que estaba al frente del taller de Arquitectura IV, como adjunto. El Arq. Pedemonte avanzó en una reconversión pedagógica que hizo ampliar nuestros horizontes como docentes. Haciéndonos reflexionar y repensar sobre las estrategias en el cursado de la materia.
Convoco a los que a mi parecer son dos grandes maestros, que han conducido el taller en los últimos años, dos docentes memorables, a los que le cedo la palabra…

1 - Entrevista a Mario González

Nos encontramos en la facultad, en los primeros días de junio del 2018. Si bien no nos vemos muy seguido, hay una familiaridad entre nosotros, dada a partir de mucho tiempo compartido en el ámbito del taller. Nos saludamos, en ese frio día de invierno, por la tarde, y nos dirigimos a un taller para poder tener una charla franca y amena. Uno frente al otro, en un ángulo de la mesa, comenzamos la entrevista.

Jorge Stekar: Mario, Ud. siempre hablaba de la importancia de la mirada en los grandes maestros de la arquitectura. Y recuerdo en sus charlas incentivarnos a tener una mirada inquieta y sagaz, como la del puma, para estar atentos a lo que sucede a nuestro alrededor. ¿Esa mirada, es el primer requisito para empezar a generar la arquitectura?

Mario González: Yo creo que es el primer requisito para ser un hombre íntegro, lo cual supone tener el primer requisito para el oficio que uno tiene o el trabajo que uno tiene, porque es la pasión por la realidad que está exterior nuestro, la que nos pide esa atención y concentración en observarla. Algún político, buen político decía, nuestra doctrina no sale de los ideales, sale de los hechos. Entonces el hecho, la observación completa es la que guía al niño en su aprendizaje, desde que nace. Los ojos de un niño revelan esa intensidad de lo exterior y cómo responder…estar fuera de sí mismo, compenetrado con lo que lo rodea. Así que sí, yo creo que es básico. 

J.S.: En términos arquitectónicos digamos, esa mirada atenta, que como Ud. bien dice tiene que estar como forma de ser de uno mismo. ¿Viene a entender lo que sucede en el contexto que lo rodea, y también al mismo tiempo lo que es el propio ser, la mirada que cada uno va forjando, con sus experiencias, a través del tiempo?

M.G.: Creo que sí, yo creo que todo hombre vive los espacios….es propio del hombre como dice Heidegger del habitar, poéticamente habita el hombre, en el sentido que todas sus procesiones las lleva, digamos, a las imágenes de sus recorridos cotidianos, por ejemplo. Y el famoso genius loci romano, estaba referido a la pertenencia hacia los lugares que revaloriza todo hombre. El que empieza a interesarse por eso… como cambiarlo, como trabajarlo, como meterse dentro de ello, es lo que va definiendo al creador arquitectónico. Y que de alguna manera ese espíritu de hacerse su casa, buscar su casa… es un instinto primario, desde el cual se parte hasta el absoluto, que es definirse por la vocación de arquitecto. Es elemental también.

J.S.: La manera de iniciar los proyectos en su taller, además de esa mirada, tenían en la maqueta de entorno una de sus principales herramientas. Esa maqueta, era una manera de intermediación de la realidad, para operar en cuanto al proyecto, a partir de la búsqueda y la experimentación, como modo para iniciar la gestación proyectual de manera intuitiva. En esos tiempos en la facultad, y aun hoy, la idea predominante de trabajo era la idea de partido. ¿Cómo se le ocurrió y porque privilegiaba esa manera de trabajar a partir de la intuición?

M.G.: Viene de nuestros maestros, nosotros éramos un grupo, de las casas blancas, donde la observación era fundamental. Pero también es el apego a esa curiosidad que uno tiene, especialmente si uno viene de afuera, como yo, de Mendoza, para ver…esa observación del todo. El todo es fundamental para las partes, y como nosotros venimos de la enseñanza enciclopédica, que consiste en la experiencia clasificattio, en vez de lo esencial, de la a hasta la z. Esa diversidad que yo diría que las Universidades se tendrían que llamar Diversidad de Bs. As, Diversidad de Córdoba, etc. Naturalmente al ser el taller más masivo, como el que tuvimos que tomar nosotros, nos vimos obligados a tener el objeto especulativo (porque es un espejo). Nosotros vemos la realidad a través de un espejo. Podemos usar todos los sentidos para entender esa realidad, pero siempre aparece el especulo, que está tomado para las ciencias más exactas, o por lo menos para las ciencias discursivas…Pero… ¿la creación es ciencia? Toma ciencia, pero es ver un todo…, entonces facilitar esa fijación del objeto de estudio en una maqueta totalizadora, implicaba para nosotros en tener por lo menos un mini todo, que permitiera que el muchacho entendiera incluso, como nace de ese todo, cualquier particularidad.

J.S.: ¿Pero siempre ese trabajar con el todo, era con mucha carga de intuición, no?

M.G.: Por supuesto. Yo creo que la mayor parte del pensamiento del hombre, incluso cuando está asignado a una investigación, es intuitiva. El mecanicismo supuesto de nuestro razonamiento no existe, siempre son saltos que uno no mide los tiempos…hay momentos exiguos en tiempo que tienen una densidad de pensamiento que nos asombra, eso es intuición. Aunque estemos obligados a generar el discurso de esa intuición. Pero hasta Descartes mismo, reconoce que la razón puede ser deductiva o intuitiva, en cambio, siempre existe el desprecio por lo no formulable, en termino de fórmulas demostrables…

Por ejemplo, la arquitectura moderna nace en contra de la ciudad antigua, entonces genera los objetos sueltos…y ahora en la facultad casi todos los talleres hacen los objetos sueltos. Y resulta que una de las cosas que más hablo Le Corbusier cuando le encargaron la casa de La Plata, la casa Couruchet, a manera de anécdota, que se reunía con la hermana, que estudiaba en Paris. Se reunían allá y lo primero que le preguntaba era si tenía medianeras, porque era algo que le había llamado la atención y en realidad ese proyecto es un culto a la medianera, de la manera más profunda en cuanto a percepción del espacio, como tejido que penetra por toda esa abertura que tiene del parque. Y no es nada más que el balconcito, que lindo el lenguaje, lo que sale, los parasoles, la columna redonda, esos son los instrumentos que se van puliendo y purificando para llegar a todo un ideal de espacialidad continua... en su materialidad también, sus límites. Salir de la enseñanza académica enciclopedista que todavía está, principalmente en el secundario, es fundamental. Y creo que otro problema de la facultad es que muy pocas cátedras van hacia un entorno concreto, siempre son en términos de lugares amplios donde se inserta un objeto en sí mismo. 

 J.S.: A partir de esa experimentación, que hablamos antes, de la experimentación a partir de la maqueta, de la volumetría. Siempre se dio el mote de formalista a la catedra, en que la forma precede a la función. Bastante distinto al paradigma de esa época, donde la función reglaba la forma, ¿no?

M.G.: Creo que eso era una falta de análisis de los funcionalistas. ¿Quién puso el nombre de funcionalismo?, ninguno de los maestros, que yo sepa… hablaban de la función, pero los ismos, que empezaron a ser por los estudiosos de arquitectura, los abstractos… (con voz irónica) empezaron a crear títulos que son ridículos. Lo que podemos decir es que el ejercicio de adiestramiento para la creación nos obliga a diversificar, a buscar elementos más expresivos para determinados tipos de captaciones….pero la forma es el componente integrador de todos los otros términos…materialidad, función, espacialidad. La forma es el constitutivo de la materia, ya lo dijeron los antiguos… y a través de la fenomenología, la influencia de Heidegger y Nietzsche en su simbolismo complejo, en el pensamiento posmoderno, ha demostrado que ha sido fundamental eso. Y se va perdiendo porque existe esa cultura de la clasificación como ordenamiento para poder actuar. La acción siempre exige un meterse en circunstancias distintas, adversas y controlar el todo, mediante una forma de ver. Yo diría que lo importante es la forma, hasta en el ver, todo tiene su forma…

J.S.: Hace unos cuantos años que Ud. se dedica a ser veedor de los jurys. Al ver distintas cátedras que se muestran en esos jurys, se pone en evidencia distintas modalidades y hasta ideologías, en la concreción  arquitectónica. ¿Ud. cree que esa concreción arquitectónica ya viene dada por una manera distintiva en la gestación de la arquitectura? Esa manera de trabajo un tanto esquemática, ¿Ud. cree que ya viene dada desde la gestación?

M.G.: En una pregunta anterior, mencionaste la idea de partido. El partido, nosotros lo dejamos totalmente de lado, en realidad el partido viene de la Academia de Bellas Artes. Vos hacías un partido, lo ordenabas en base a los espacios de uso, bien o mal relacionados y después le dabas el estilo que querías…te decían que era preferible hacer este o el otro y quedo, quedo…y creo una especie de limite en la gestación, como etapa demasiado coercitiva, que pedía después, al ir acercándose a la realidad más absoluta del proyecto, cambios sustanciales, porque el partido, no daba para eso. Lo cierto es que en los jurys, que sigo considerando a los talleres verticales como fundamentales, hay un problema de falta de teoría profunda en las cátedras, para ordenar en pasos graduales, los criterios con los que el arquitecto se va formando. Por eso llega a ser contradictorio, en que a veces son mejores los trabajos de los jurys de A3, que los de Proyecto Arquitectónico. Ya el alumno entra en un cansancio cuando la gestación no es extraída de sí mismo, sino que es demasiado dada, inventada y se termina lo pasional, que es fundamental. Pasión, que vos te entregas todo a algo y obligaría a una teorización más profunda. Yo aprendí de Atilio Gallo que fue capo de Estructuras 4, decía no hay cosa más práctica que una buena teoría. Se refería a que por más fórmulas que haya, había que acomodarla a cierta realidad.

J.S.: Teoría, no como copia de un referente. Sino como el entendimiento profundo de esa arquitectura, para poder avanzar, ¿no?

M.G.: Vos teorizas a posteriori del hacer, ahí vas compenetrándote con la teorización. En realidad hay distintas interpretaciones, pero... Platón habla del teatro, lo contemplativo de una acción, sacas tus deducciones para vos mismo, que es la idea de teatralización, lo más expresivo, que es el especulum, que es nuestra vida. Que requiere de ver pasiones y sentimientos de otros para interpretarlas hacia uno. Lo mismo pasaría con la arquitectura, es un momento de contemplación que siempre existe…uno se aleja, y en ese momento de contemplación hay una reflexión teórica. Esa idea de la contemplación es buscar, como busca los vestigios en la selva un felino, de lo que quiere cazar. Lo que pasa es que ellos tienen muy claro lo que quieren cazar (risas), entonces van encontrando los caminos y las situaciones atentos, porque tienen los fines claros. Yo diría que en la formación sería deseable que los fines estén cada vez más claros, aunque tengan que cambiar de modos. Pero para mí es fundamental la intuición, es el sentimiento intelectivo más común al hombre.

J.S.: Todo esto que está planteando…desde la pasión, la mirada, entender lo contextual. Todo esto lleva a un hecho complejo. Planteo esto en diferenciación a lo que muchas veces se ve en la facultad sobre lo que menos es más, y a veces uno tendría que poder deducir por los tiempos que corren, que más es más…

M.G.: Si, mas es más. Quizás en lugar de la palabra menos, yo te diría, elegir lo mínimo después de la reflexión, seleccionar, sintetizar e integrar como se debe hacer. Personalmente creo que eso se da en las obras, en la experiencia con la obra. La simulación que da un proyecto de la facultad, nunca llega a completar toda la complejidad del problema de la obra concreta. Por otro lado la complejidad, es evidente apenas uno sale a la calle, es parte de nuestro tiempo. Los sentidos tienen que estar en una apertura constante, porque si no, no alimentan una memoria, que es ancestral. 

J.S.: Muchas gracias Mario.

M.G.: No, al contrario. Recuerdo mucho de vos…
 

2 - Entrevista a Marcelo Pedemonte

En una fresca noche de febrero de 2019, en el estudio del Arq. Marcelo Pedemonte en San Fernando, antes de una reunión de cátedra. Sentados frente a frente, comenzamos la entrevista.

Jorge Stekar: Cada vez los estudiantes van cambiando de una cátedra a otra, como una forma de ir buscando nuevas maneras de ver la arquitectura. ¿Cómo ves esta situación en la facultad y en nuestra cátedra en particular?

Marcelo Pedemonte: Por lo pronto estoy totalmente de acuerdo, con que cada alumno sea arquitecto de su propia carrera. Me parece que esa selección, en algún momento pudo haber sido interesada, en el sentido de la comodidad del cursado o en el facilismo, en el sentido de esquivar cátedras más difíciles. Pero hace ya un tiempo, que los alumnos tienen conciencia que vienen a la facultad a aprender y eligen en consecuencia. La mayoría hace una elección crítica y reflexiva, y elige a medida que va avanzando. Se atreve a aceptar retos y desafíos, principalmente hacia el final de su carrera. Creo que esa es una de las razones por las cuales, en nuestro caso, tenemos un grupo muy nutrido en A4 y A5. En 4, uno podría decir, no está sometido al jury, es una experiencia que los estudiantes se animan a hacer, es “con menos riesgo”, exploran sin tanto riesgo…, pero en 5 también lo hacen…, está el tema de la exploración, pero necesariamente tienen que llegar a la concreción, por el tema del jury, ¿no?

Así que en este sentido, creo que hay un plus respecto a aquel alumno, por ejemplo de mi camada. El estudiante trata de tener una visión más completa, más compleja, más abarcante, desde distintos ángulos de la arquitectura. En mi época vos elegías cátedra por alguna recomendación, porque alguien te había dicho, no tenías una noción clara de porque estabas ahí, pero si te cambiabas era visto como una infidelidad. Recuerdo cuando me cambie de A3 a A4, de Julio Grossman a Scarone y nos cruzamos en el ascensor con Julio y nos dijo… ¡Me abandonaron..!, (risas) lo sentía como una infidelidad…

Así que lo veo muy bien, es algo muy interesante que cada alumno vaya eligiendo y seleccionando distintas maneras de ver la arquitectura, como un acto más crítico, más reflexivo, avanzando en su carrera.

J.S.: Las maneras que encaramos en la gestación proyectual, dejando de lado la idea de partido y yendo hacia algo más experimental y holístico, nos conducen a producir hechos complejos. Al mismo tiempo en la facultad se plantea constantemente el “menos es más”. Quisiera una reflexión tuya sobre este tema.

M.P.: Creo que se puede encarar la respuesta desde dos flancos. Primero desde el menos es más, que en si es muy atractivo, estamos en una época minimalista, todo lo que parece abundar, según el minimalismo, daña. Yo creo que la clave está en entender la diferencia que hay entre austeridad y pobreza. Menos es más, puede ser un maravilloso ejemplo que apunta a la austeridad de recursos, a la utilización y conocimiento pleno de dos o tres materiales, por ejemplo, y con eso hago una gran obra.., en vez de cargarlo de ornatos, excesos de decoraciones…en eso estoy muy de acuerdo, pero también por otro lado, por otro flanco, se puede interpretar el “menos es más”, “less is more” pero “less is a bore” menos es aburrido, cuando en realidad es carencia de imaginación. Por supuesto depende del proyectista, del arquitecto, que menos sea realmente más y que menos no sea aburrido, que “lees” sea “more” y no sea “bore”. En ese sentido nuestra manera de encarar los ejercicios proyectuales desde un campo creativo y experimental, deslindado de aquel tradicional bastión de la metodología que es la toma de partido, que a mi parecer casi aborta desde sus inicios estos recursos…, hay dos o tres partidos posibles, elijo alguno de ellos y lo desarrollo. En ese sentido creo que esta metodología ha hecho mucho daño a la enseñanza de la arquitectura. La filosofía de la toma de partido ha hecho que muchos proyectos nazcan “partidos”, no nazcan enteros e integrales. Justamente una de las condiciones que nosotros buscamos en la exploración de los alumnos, es que el inicio, la gestación sea lo más entera y abarcante posible, y por lo tanto, porque no decirlo, lo más compleja posible, porque en realidad hay que dudar de aquel que diseña y dice esto es muy fácil, hay que dudar de ello. La arquitectura no es fácil, es compleja y creo que la toma de partido es a costa de simplificar variables. Descartas una seria de variables, entonces la cosa se simplifica, pero se reduce en riqueza. En ese sentido el libro de Venturi, Complejidad y Contradicción en la Arquitectura, lo leí desde que era alumno y me impacto mucho….

J.S.: Es como que la síntesis tiene que venir después, no desde el principio…

M.P.: No hay síntesis si no hay elaboración previa, vos no podes sintetizar lo que no reflexionaste, trabajaste, pensaste e imaginaste. Claro, hay que reconocer que como la síntesis llega después de un trabajo de exploración, para muchas maneras de enseñar arquitectura, principalmente cuando son masivas, puede ser un poco… digamos atemorizante, dejar que todos imaginen distintas maneras de encarar el trabajo…

J.S.: Claro, implica un riesgo

M.P.: implica un riesgo también para el docente, para la enseñanza. Porque el riesgo no es solamente del alumno. Es más fácil como docente saber cuáles son los dos o tres caminos, el puerto al cual llegar…que vayas encarrilando a cada alumno por el camino correspondiente según tu saber entender…, en realidad esto es un gran riesgo para los docentes… y en eso juega un rol muy importante el trabajo de los docentes que tenemos…, de los ayudantes…una especie de paciencia infinita para escuchar y descifrar los argumentos de los alumnos. En arquitectura 4, que es el nivel que vos lideras, es el nivel donde esto se verifica plenamente…, no solamente porque sea un nivel liberado del jury, que es una condición favorable, sino también porque es una cuestión en la que crees profundamente y sabes esperar… hay que tener paciencia y no asustarse, para que los proyectos puedan madurar, permitiendo que el alumno explore. En esto, como dije antes, es muy importante tener un grupo docente homogéneo, con diversidad de miradas, pero homogéneo en su pensamiento. Creo que esto se logra con el tiempo, con los años…, es algo que se ha ido macerando. Es algo que uno lo tiene en la cátedra como algo adquirido naturalmente, pero no. Es en base a mucho trabajo.

A fin de año, subí al Facebook unos cuantos trabajos de diversos niveles, plantas, cortes, imágenes, sin especificar demasiado de que nivel eran, y es notable lo que impactaron algunas imágenes de arquitectura 4…género mucha atracción, es un signo…

J.S.: También es porque el estudiante ya adquiere cierta madurez, ¿no?

M.P.: Si, sin dudas. Los que observan ese trabajo, dicen “mira a lo que llegó este explorador”…

J.S.: También juega un poco, lo que charlamos anteriormente. Los estudiantes van pasando de una cátedra a otra durante su cursada, distintas miradas… entonces llega como un momento de decantación, de madurez, de encontrar su propia mirada y entonces esto de trabajar desde lo experimental, desde otro lado, es como que lo pueden aprovechar mejor.

M.P.: Si, yo creo que eso es interesantísimo. Porque uno podría decir que pena que los alumnos no lleguen verticales desde la cátedra, sin embargo yo creo que hay una especie de síntesis cinética que se produce, que ayuda a una mirada más amplia. Hay muchos saberes que se adquieren de diferentes formas, que coadyuvan a un momento en que el alumno decide soltarse. Muchas veces esos trabajos destacados que decimos, vienen de estudiantes que han realizado esa experiencia

J.S.: Construcción de la mirada, reinterpretar el contexto, trabajar desde lo poético. ¿Cómo ayuda esto al desarrollo de esa arquitectura experimental?

M.P.: La construcción de la mirada…podríamos decir, la construcción de la mirada será contextual, o no será. La condición del contexto es una condición sine qua nom para que la mirada sea certera, sea profunda, sea sensible. Debe ser una mirada que está arraigada a un momento, a una cultura, a un lugar, a un ciclo, esa es la mirada que se ejercita, que tratamos que los estudiantes vayan adquiriendo de a poco. Creo que la mirada se nutre de diversas variables donde el contexto es fundamental. Intentamos romper con la idea tradicional académica donde se mira desde un faro a la comunidad que está por debajo, es momento de atreverse a mirar desde otro lugar, una mirada mucho más comprometida, compleja, aceptando que hay una transferencia potente desde la universidad a la comunidad y viceversa. Deja entonces de ser la universidad el faro que ilumina, para ser la mirada universitaria la que se complementa con lo comunitario y colectivo y donde se iluminan mutuamente, nutriéndose ambos.

Esto es algo que fuimos construyendo con el tiempo. El trabajo de Uds. en el barrio 31, fue una experiencia muy enriquecedora. De comprensión de los social, de un tejido totalmente diferente a lo usual, una densidad atípica, una condición laberíntica inusual. También un entendimiento de una condición plural y una riqueza vital, al entender la diversidad que se da a pocos metros de la gran ciudad tradicional. El haber planteado un ejercicio que en realidad era como una contra propuesta al concurso que se hizo del Ministerio de Educación, es la diferencia entre imponer algo que es foráneo a esa cultura y la aplana, con algo que se arraiga reconociendo tanta riqueza, tanta diversidad que hay en el barrio 31 entendiéndolo profundamente.

J.S.: Es la idea de reconocer el contexto lo más fielmente posible…

M.P.: Exactamente, la primera fidelidad es reconocer la condición cultural del contexto

J.S.: El trabajar desde la intuición y la reflexión del contexto, desde la construcción de la mirada

M.P.: Lo primero que hay que aclarar es que no deberíamos confundir intuición con instinto animal. Muchas veces se plantea que la intuición es un subproducto de la razón, todo aquello que es intuitivo muchas veces se lo desvaloriza y se cree que tiene menos riqueza que lo que es racional. Yo entiendo que cuando hablamos de intuición, estamos hablando de algo más complejo…

J.S.: Una inteligencia emocional…

M.P.: Exactamente, una inteligencia emocional entera, donde entra en juego la razón, pero de manera inconsciente, no como mandato. Es un campo que muchos maestros de la psicología estudiaron con mucha intensidad, cuando se habla de la intuición, de los sueños, de la imaginación… no están diciendo que no existe la razón. Están diciendo que está en el mundo del subconsciente, la razón está, pero vos no la manejas conscientemente…Encorsetarse en la razón es una manera de pretender vanamente no equivocarse nunca y considero que es la manera más segura de equivocarse… (risas) creo que por ahí pasa la cuestión. Hablar en términos de intuición y de exploración en una Universidad como la nuestra es un poco loco, ¿no? Es como que el mandato dice que tenés que ser concreto, pragmático…y no me parece que deba ser así.

J.S.: Por último, siempre nos planteas el tema de repensarnos, replantearnos desde la docencia. Te pido una reflexión sobre este tema.

M.P.: Puede parecer un poco banal el decir, hay que reinventarse todo el tiempo, se escucha mucho decir eso y lo que se escucha mucho es banalizado. En realidad podemos pensarlo de otra manera, se trata de no ceder a eternizarse en aquello que algunas veces creemos que nos da buen resultado… el seguir siempre con lo mismo. En un marco exploratorio como es el nuestro, si seguís siempre con lo mismo se pierde la condición virginal… y si en la experiencia se pierde la condición virginal, por lo menos para el docente (supongamos que para el alumno no) hay una especie de agotamiento en la psique docente del grupo. Ya tenés conocimiento de lo que vendrá. Se pierde la adrenalina pedagógica que genera el abismo de decir… ¿a dónde vamos exactamente? Así que creo que en ese sentido estamos hablando, no de reinventarse, sino de ir modificando el camino continuamente, de no hacerlo totalmente habitual…dentro de ciertas pautas, por supuesto. Donde la exploración es el baluarte, donde la verdad se adquiere después de una legitima reflexión, donde nos permitimos darnos un tiempo para encontrar la madurez de la idea, donde debemos ser pacientes ante propuestas de los estudiantes que se podrían ver como irrealizables, todo eso es nuestro bagaje, todo eso no lo perdemos, está en nuestro ADN. Sin embargo, creo que no se debe repetir siempre lo mismo. Esto no quiere decir modificar lo esencial, se trata de modificar todas aquellas situaciones procedimentales de modo tal que nos permitan seguir generando un bagaje de conocimiento. Por ejemplo, en arquitectura 3, durante unos cuantos años trabajamos a la vera del rio, se ensayó en lo fluvial, pero no nos repetimos. Se trabajó explorando sobre el tema del límite, del borde, del eterno fluido, de manera de ir generando un conocimiento amplio de esas temáticas, y aunque trabajes siempre con el rio, vas a hacer una experiencia diferente descubriendo siempre cosas nuevas. Después de un tiempo vas a tener un bagaje cultural, en cuanto hace al margen ribereño, muy importante e interesante. Es muy sutil este tema, uno se da cuenta cuando los cursos empiezan a repetirse y se van anquilosando, perdiendo esas expectativas de generar algo nuevo.

J.S.: Y esto da una nueva energía, no solo a los estudiantes que los ven por primera vez, sino a los docentes…

M.P.: Si, a los docentes fundamentalmente. Por ejemplo, me llamo mucho la atención…en las antípodas… cuando estaba de Decano en la Universidad de Congreso en Mendoza, había dos cursos, arquitectura 2 y 3, que todos los años hacían el mismo ejercicio en el mismo emplazamiento, el mismo tema en el mismo lugar. Entonces yo decía… o estos docentes son unos fenómenos y logran reformularse o en realidad están repitiendo la experiencia por comodidad. En realidad estaban repitiendo la experiencia con el agravante que como los alumnos sabían que esto sucedía, ellos tomaban los trabajos previos como referentes y de alguna manera se iban repitiendo y copiando… se empezaba con mucho camino hecho, como me dijo uno de los docentes, con mucho camino ganado. Le dije, no, mucho camino perdido… (risas)

J.S.: Gracias, Marcelo

Monday, May 06, 2019

Publicaciones en Revista AREA 25

Se acaban de publicar en la Revista Area N°25 (Agenda de Reflexión en Arquitectura, Diseño y Urbanismo), dos artículos de docentes de nuestra cátedra.
 
Inscripta en el marco de la Secretaría de Investigaciones de FADU/UBA, la publicación es un espacio de discusión de los compromisos y las miradas propias de la investigación académica, convirtiéndose en reflejo de las diversas facetas de la producción en los últimos años. AREA es una publicación arbitrada por pares e indexada en el Catálogo Latindex, en la red ARLA – Asociación de Revistas Latinoamericana de Arquitectura, en la Biblioteca de la FADU y en el Repositorio de la Universidad de Buenos Aires-SISBI.

El Arq. Juan Manuel Cañonero, docente de A4, escribió su articulo "Arquitectura de la música. La influencia de la música en los espacios arquitectónicos" desarrollando analogías entre música y pintura, pintura y arquitectura y desarrollando un detallado despliegue de la acústica arquitectónica. Invitamos a leer el articulo haciendo klic aquí.
 
Asimismo el Arq. Dimas Gonzalez, JTP de Pu y Pa, escribió su articulo "La forma como huella: un discurso del paisaje desde la experiencia sensible" que plantea una aproximación al paisaje desde el registro sensible que implican la percepción y la experiencia como motores en una comprensión integral del ámbito de intervención proyectual. Invitamos a leer el articulo haciendo klic aquí.
 
Felicitaciones Juan Manuel y Dimas!!!

Friday, May 03, 2019

APROXIMACIONES LA PLATA-ENSENADA

Alvarez-Saavedra

 
 Acquaotta-Coullery
Amarillo-Kozak


 
Annan - Di Nisio
 
Fretez - López
Herrera - López
Monasterio
Quinteros-Rodríguez
 
 
Pascotto-Avalos
Kazár - Sánchez Gallardo



Monday, April 22, 2019

El imaginario....

Les acercamos algunos párrafos de la Tesis "La Construcción de la Mirada: tres distancias de Modernidad" de Luz Fernández Valderrama Aparicio.
 
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Miramos transparentando las cosas a través de imágenes superpuestas que construyen nuestra mirada. Miramos a través de “las noticias” que tenemos de la realidad, a través de nuestra experiencia personal y disposición en el momento.
Nuestro contacto con la realidad no es nunca puro, ni directo, sino que esta siempre matizado por discursos, textos, cuadros, fotografías, películas… es decir, en sentido amplio por el lenguaje, sea cual sea su expresión, o por la cultura. Asi no nos relacionamos nunca con las cosas tal y como son, sino tal y como las construimos.

 
Debemos aclarar una duda que podría suscitar lo antes expuesto. Cuando decimos que “miramos a través de”, podríamos pensar que hay una realidad que nos es inaccesible, algo, exterior a nuestra mirada que somos incapaces de ver. Esta no es nuestra opinión. No pensamos que haya una realidad que nuestra mirada sea incapaz de alcanzar, sino que hay multiples realidades, tantas como miradas distintas sean posibles. Tantos mundos posibles como miradas se estén construyendo.
Cuando una versión de mundo es coherente o valida?; cuando se adapte fielmente a las constricciones de partida.
La descision de esas constricciones en el proyecto es lo que llamamos construcción de la mirada. Sera la mirada, la construcción de esa determinada forma de mirar la que construirá el mundo particular de cada proyecto; ya que no vemos todo lo que hay y vemos  mas de lo que hay porque vemos según nuestras expectativas, la opción es la de la construcción de nuestra propia mirada.
 
A estas constricciones de partida o a la construcción de la mirada vamos a denominarlo imaginario.
Al hablar de imaginario estamos dibujando o dando nombre a esa membrana a través de la que vemos, o mejor dicho miramos. Es esa membrana entre nosotros y lo que pensamos que es no-nosotros, que crece antes de la piel o como una especie de aura que llega hasta “lo otro” a lo que llamaremos imaginario. Esta llena de imágenes, de sueños, de conceptos, de ilusiones, de proyectos, de deseos….
Filtro entre nosotros y las cosas, dotado de espesor. Este limite podríamos decir que es por ejemplo el campo virtual creado por las telecomunicaciones, es esa zona intermedia en la que variables microscópicas y macroscópicas construyen nuestra experiencia de las cosas. Es el limite extenso que se nos adhiere como una segunda piel, como una cornea sobre cornea en el ojo y hace que nos convirtamos en lo que podríamos denominar como “filtros perceptivos conscientes” o inconscientes.
El imaginario, son las constriccciones a través de las cuales nos relacionamos. Elijamos por tanto, para hacer nuestro proyecto, las constricciones que construirán nuestra mirada… o dibujemos, nosotros ahora, las constricciones que han configurado nuestro ojo.
 
El imaginario es un limite entre la realidad y la ficccion, sin llegar a ser ni una ni otra. El imaginario no es todavía realidad porque es una construcción abierta con lo cual es capaz de generar distintas realidades, esconde realidades en potencia. El imaginario no es ficción, ya que entendemos por ficción una construcción que se enfrenta por oposición a la realidad, mostrando a veces otros aspectos de ella, pero no llega a construir una realidad. Podriamos hablar del imaginario como un tercer espacio, diferente tanto del lenguaje como del mundo. Tercer espacio que nos lleva a otro mundo sin rostro y sin formas reconocibles. “lo imaginario es aquello que tiene tendencia a convertirse en real” cita Debord.
La construcción del imaginario será lo que precede a la construcción del proyecto, la tesis, el libro… es el conjunto de constricciones que constituirán el mundo particular de cada proyecto. Es lo que precede por tanto a la construcción de una versión de mundo, construcción de la mirada que generara el mundo particular de cada proyecto; inicio de un caosmos.

Sunday, April 14, 2019

RECORRIDA LA PLATA-ENSENADA

Entender el territorio desde la percepción y el relevamiento sensible, en contacto con el paisaje.







Friday, April 05, 2019

Panel Colaborativo - INVESTIGACION LA PLATA-ENSENADA

Este panel colaborativo esta planteado para que puedas poner en él, la investigación llevada a cabo sobre La Plata-Ensenada. Simplemente hace doble clik en el icono rosa en el extremo inferior derecho y comenzá a escribir en tú espacio. Podes poner textos, fotos, videos, etc. y de ésta manera colaborar entre todos en dicha investigación.
 

Hecho con Padlet